Cuidado con los “influencers”

Influencers 2018

  • Mercadólogos y consumidores, hay que analizar a quienes vamos a seguir como modelos a seguir y especialmente en qué temas. Muchos aprovechan su imagen para mercadear productos que no están asociados a su área de expertise.

Laura Centeno, Mercadóloga, Docente universitaria, Head Coach & Personal Trainer www.fitwellnow.com lau@fitwellnow.com

Se han puesto de moda los influencers como líderes o personajes conocidos capaces de generar contenidos específicos en los que son expertos y brindan recomendaciones a sus seguidores, el problema es que muchos terminan “vendiendo” productos de los cuales no deberían recomendar por tratarse de áreas que no son de su competencia.

Imagíne una mujer que no sea mamá, recomendando pañales de bebé de alguna marca específica. O una persona que no es psicopedagogo, recomendando cómo criar a sus hijos. ¿Tiene sentido?, obviamente no. En mi caso, yo no puedo brindar tips de alta costura si no estoy involucrada en el gremio de la moda. Tampoco puedo enseñar a realizar un maquillaje profesional cuando en mi vida he llevado cursos para estos propósitos.

Algunos personajes mediante plataformas tecnológicas como Youtube, Facebook, Instagram, Twitter y Snapchat cuentan sus historias de los lugares que frecuentan, de las marcas que les gusta comprar, de los estilos de vida que llevan, de sus recetas de cocina, programas de entrenamiento, restaurantes que recomiendan visitar, bares de moda, hobbies, entretenimiento en boga, spas para relajarse o hacerse algún tratamiento, salones de belleza, maquillaje, las últimas tendencias de la moda y un sinfín de temas en donde pueden comentar o generar contenidos, opiniones y recomendaciones.

El gran PERO es el siguiente; la mayor parte de este variopinto de personajes es que son patrocinados por las marcas que recomienda y lugares que visitan. Reciben no solamente productos o servicios gratis, sino que también cobran tarifas dependiendo del tipo de publicación que realizan y la cantidad de seguidores en sus cuentas.

Ante este escenario, últimamente vemos cómo un maquillista y varias modelos empieza a promover un producto para pérdida de grasa no avalado por el Ministerio de Salud. Mal por ellos porque están promoviendo algo que no es recomendado ni por las autoridades competentes. Por supuesto yo pegué el grito al cielo porque es una irresponsabilidad y va contra los valores que profesamos en FitWellNow que conllevan esfuerzo, disciplina, trabajo en equipo y perseverancia para alcanzar objetivos, no productos mágicos que comprometen la salud.

Muchos ingenuos les preguntan a dónde conseguir el producto milagroso que hace perder 8 kilos en un mes o cuánto cuesta, pero no podemos guiarnos por gente a quien simplemente le están pagando por recomendar algo sin contar con el conocimiento de los supuestos beneficios para los consumidores.  Tampoco podemos creer que las prendas “trendy” que usa una modelo de pasarela nos van a quedar divinas cuando las mujeres latinas generalmente tenemos cuerpos de tipo somático totalmente diferente a las europeas.

En este momento fue cuando comprendí que no se puede confiar en las recomendaciones de todas estas personas, que son influencers o formalmente llamados generadores de contenidos  pero en muchos casos están opinando sobre productos y servicios en donde no priva la objetividad de las recomendaciones sino que se trata de una transacción basada en la cantidad de seguidores de sus cuentas  y la capacidad de mercadear las marcas que recomiendan a cambio de un canje o retribución económica que va entre los $200 a los $500 dólares y si es por un plazo más largo en donde el personaje se convierte en “embajador” de una marca, es bastante más dinero al año.

Es importante que las marcas tomen en cuenta que existen aplicaciones en donde se “compran” seguidores, así como en Facebook una página comercial puede comprar publicidad para un target específico. También es importante que las marcas tengan en cuenta que no es relevante la cantidad de seguidores, sino la calidad de los mismos. Que sean personas que realmente tengan el interés y la capacidad económica de comprar lo que un influencer recomienda. El hecho de seguir a las hermanas Kardashian no significa que sus seguidores sean personas con alto poder adquisitivo, en muchos casos es todo lo contrario.

¿Es justo lucrar por generar información de calidad? Sí claro. Si estamos brindando temas de relevancia para un target específico con base en el tiempo que nos toma investigar, ser experto en el área y contar con una buena reputación o personal branding y el tiempo que conlleva redactar una nota, probar el producto, o visitar algún lugar y conocerlo para poder dar una opinión experta, pero nosotros los lectores, debemos tener muy claro qué tipo de influencers consideramos para acatar sus tips y si efectivamente la persona tiene amplio conocimiento sobre lo que redacta en sus blogs y redes sociales.

También es una responsabilidad de quienes generamos contenido, ser éticos y transparentes, en cuanto a ser objetivos con la información que divulgamos, no caer en ser una herramienta de venta de marcas que no están asociadas en nuestro campo de conocimiento y que la responsabilidad de informar conlleva también consecuencias que pueden ser negativas para los seguidores o para la propia imagen del influencer porque puede llegar a perder credibilidad y confianza de quienes les siguen.

En resumen, sigamos a la gente más nos gusta, que nos cae bien, que tenga afinidad con nuestro estilo de vida e intereses en comun, que admiremos por algún aspecto en específico y que sea un verdadero experto en los temas de nuestro interés, pero no necesariamente vayamos a comprar algún producto o servicio solo porque me lo dijo “Yo soy Gallina”, la top model del mes, el Personal Trainer de Fulanita y N cantidad de personalidades que están aprovechando su imagen para lucrar y convencer a sus seguidores generando opiniones favorables de productos o servicios que no necesariamente sean buenos, convenientes, ni sanos para todas las personas.

Seamos juiciosos y preguntémonos cuál es la intensión de cada información que recibimos. ¿Es enriquecernos de algún conocimiento de valor o solo vendernos algo?

Un abrazo, Laura Centeno

#fitwellnow #coaching #wellness #nutrition #corporateservices

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